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Novela corta: Carmen y Rosa

Rosa Durán estaba en el patio trasero de la casa recogiendo la ropa cuando escuchó llamar a la puerta. Era la primera vez que Carmen aparecía sin Santos en su casa, y la mirada turbia en los ojos de la muchacha no pasó desapercibida para la anciana.

Carmen entró en la casa sin saludar y tomó asiento. Rosa colocó un cazo de leche sobre el fogón, lentamente, como el que se prepara para escuchar una noticia desagradable.

Sin decir palabra, Carmen abrió su bolso y dejó sobre la mesa una carpeta con papeles. La anciana se colocó las gafas. Luego, tras leer los documentos, retiró lentamente la leche del fuego.

Carmen se mostró algo confundida por aquella reacción de la anciana.

-¿Has entendido lo que dicen estos informes?

-Pues claro, ¿acaso piensas que soy una tonta?

-En realidad no hay ningún vínculo genético entre Santos y yo

La anciana permaneció extrañamente tranquila. Carmen continuó

-Eso significa que tu y yo tampoco somos familia.

Sobre la mesa, Rosa colocó dos grandes tazas de porcelana. Carmen permaneció paralizada, esperando una respuesta. Entonces pestañeó por fin, como si hubiese sufrido un pequeño chock

-Tu ya sabias todo esto

Lentamente, la anciana sacó unas magdalenas del armario y las puso sobre un plato. Luego, con el cazo de leche en la mano, miró a la muchacha, sin disimular cierta ternura, como cuando alguien contempla, consternadamente, a una persona demasiado ingenua.

-¿Y por qué crees que eso de la genética es importante? La genética sólo es una manera de hacer una familia. ¿Te pongo leche?

-¿Cómo?

-El calcio es bueno para los huesos

Carmen desvió la mirada, trató de contener el temblor irremediable de sus labios, hasta que la anciana se sentó a su lado

-¿Qué te preocupa en realidad?

-El imbécil de Santos…esta mañana…me tiró estos papeles a la cara

Rosa introdujo la mano en el bolsillo de su delantal y ofreció un paquete de pañuelos a la muchacha, luego frunció el ceño y movió la cabeza de lado a lado.

-Mira, hija, los hombres, a veces, se vuelven completamente idiotas. SEGUIR LEYENDO  ♦LEER TODA LA HISTORIA DESDE EL PRINCIPIO




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