Relatos cortos eroticos Anales La asistente del jefe.

 

 

 

Llegué al Corporativo, un edificio de 20 pisos en la Ciudad de México situado en una de las mejores zonas de la ciudad cuando vi que una dama se acercaba a mi diciéndome:

Tu, eres Saúl, preguntó, al momento que acercó sus labios a mi mejilla y me besó.

Hacía tiempo que hablaba con ella por teléfono ya que siendo yo ayudante de Auditoria y ella la asistente del socio de la firma teníamos que tener un contacto continuo, pero al yo ser de otra ciudad no la había conocido.

Su nombre es Lourdes y en ese entonces tenía 32 años de edad mientras que yo 23, ella es de estatura baja (1.55 mts aproximadamente), lo cual hace resaltar sus enormes senos (copa D) y la hace ver muy sexy, cabello negro al igual que sus ojos y una cintura bien moldeada por el Gimnasio. Era divorciada hacía 6 años y no tenía hijos.

 

Al reponerme de la impresión de ver lo hermosa que era le pregunté cual era el lugar donde podía conectar mi Lap Top para iniciar mi trabajo llevándome a una pequeña sala donde recibían a los clientes. Trabajé todo ese día sin apartar de mi mente la belleza de Lu y cerca de las 6 de la tarde vi que se acercaba.

¿En que Hotel te Hospedas? Me preguntó.

En uno sobre Paseo de la Reforma, respondí.

¿Conoces la ciudad de México? Dijo ella.

En verdad no. Oye Lu, ¿Te gustaría cenar conmigo esta noche en el Restaurante del Hotel? Pregunté.

Ella vaciló unos segundos, sin embargo accedió, comentándome que iría primero a su casa y que nos veíamos en mi Hotel.

Estuve esperándola cerca de 15 minutos hasta que la vi descender de su automóvil blanco. Venía vestida con un pantalón azul claro y una blusa cuyo escote dejaba ver la voluptuosidad de sus senos. Cenamos a la luz de las velas con música de violín de fondo lo cual hacía muy romántica la velada. No me atreví a insinuarle nada esa noche ya que su jefe me había comentado que Lu únicamente andaba con gente de dinero que la pudieran mantener y consentir lo cual estaba muy distante de mi posición. Ya al final, cuando nos despedíamos le realice una confesión, le dije que en pocos meses me casaría.

Se fue sin decir palabra, y aprecié una ligera molestia por dicha confesión. Subí al cuarto pensando que al día siguiente se mostraría distante sin embargo al poco rato de estar en la cama sonó el teléfono y cual sería mi sorpresa al escuchar su voz. De inicio me reclamó no haberle comentado dicha situación desde un principio sin embargo la conversación dio un giro cuando le pregunté:

Además de tocar el piano como una experta, ¿Qué otras cosas saber hacer?. A lo que ella respondió:

Se follar muy rico, y tu me gustas. Me quede perplejo con dicha respuesta y lo que siguió fueron 5 horas de charla vía teléfono de todo lo que nos haríamos la noche siguiente, colgamos a las 6 de la mañana y eso porque ya teníamos que prepararnos para ir a la oficina.

Al día se hizo eterno y durante el trabajo coincidimos dos veces en la fotocopiadora a lo que me recordó nuestra cita de esa noche. Quedamos de vernos en el estacionamiento y cuando la ví venir observé que venía con otra mujer (muy fea por cierto). Me dijo que la dejaríamos de pasada en un centro comercial y de ahí nos iríamos a su casa.

Una vez que llegamos al Centro Comercial y viendo que bajaba esa mujer del automóvil voltee la cabeza para quedar en frente de la de ella y sin decir mas nos dimos nuestro primer beso, un beso que se convirtió en un juego de labios y lenguas, de dientes que mordían tanto mis labios como los de ella, un beso que hizo se me empezara a poner duro mi polla.

 

Tardamos 15 minutos en llegar a su casa, apenas habíamos entrado y me acerque a ella para besarla apasionadamente a lo que ella respondió como una mujer que quisiera comerse los labios de quien la besa, repegué mi cuerpo al de ella para que sintiera la dureza de mi polla lo cual la hizo sacudirse y aferrarse mas a mis labios pasando sus manos sobre mis nalgas.

Se separó de mis brazos y me dijo que subiera a su habitación que ella por mientras prepararía una sorpresa que tenía para mi. Estuve esperando 10 minutos en su habitación y me sorprendió ver que en el techo de la habitación había muchas estrellas y lunas pegadas las cuales al apagar la luz seguían brillando. Me puse cómodo, desabroche la corbata de mi cuello y me quite el saco de mi traje, de igual forma desabroche dos botones de mi camisa blanca.

Fue por mi al cuarto, vestía una bata negra de licra que se pegaba a su cuerpo y resaltaba sus senos y su cadera, me tomó de la mano después de otro largo beso y me guió al baño principal de la casa, se encontraba semioscuro ya que la luz se encontraba apagada y 5 velas aromáticas iluminaban el baño. Entramos, el jacuzzi se encontraba lleno de agua y arrojó dos pelotitas que inmediatamente generaron espuma, en una esquina del jacuzzi se encontraba una botella de vino tinto y dos copas, comenzó a desabrocharme la camisa y quitarme la camiseta no sin antes pasar sus manos por mi trasero y posteriormente por mi polla que para esos momentos ya se encontraba dura, comenzó a besarme el cuello y los pectorales, para desabrochar mi pantalón y aferrase a mi miembro como un niño se aferra a una paleta, comenzó a acariciarlo, de abajo hacia arriba y paso su lengua por mis huevos para después situarla en mi glande, en esa cabeza erguida que reclamaba los labios de Lu, su lengua y sus líquidos, teniendo todos ellos.

Procedí a desnudarla, a quitarle su diminuta tanga negra y su bata de licra, me metí al jacuzzi y después ella se sentó recargando su espalda en mi pecho, bebimos, esa posición en la que estabamos me permitía tocar perfectamente sus enormes senos, palpar con mis dedos su enorme pezón que ya estaba muy duro desde hacía rato, besarle el cuello y decirle al oído lo mucho que la deseaba. Nos relajamos dentro del agua caliente (no mas caliente que mi polla ni su coño).

No podíamos esperar mas, salimos del jacuzzi y fuimos a su habitación donde me tumbo sobre su cama para comerse mi polla, con tal desesperación que pense por un momento que en verdad se la tragaría, fue exquisito, no me corrí ya que mas que venirme en su boca deseaba penetrar aquella muralla obscura, aquella muralla que me habían dicho solo abría sus puertas a hombres de un estrato social alto, que supieran consentiría con regalos costosos, viajes y dinero como si fuera una puta fina. Y ahí estaba yo, sin mas regalo que mi polla bien parada y por fin la penetre, gimio de placer y me cabalgó, primero lentamente y después con rapidez hasta que anunció la llegada de lo que sería el primero de sus 5 orgasmos en esa noche, seguí sin correrme aunque ganas no me faltaban pero yo quería seguir con mi faena, no quería sacársela ni para cambiar de posición. Después de su orgasmo se bajo a mamármela nuevamente y formamos el famoso 69, yo engullía los líquidos de su concha mientras ella engullía mi polla hasta el fondo de su boca, incluso llegó a morderla. Yo posé mi lengua en los labios de su vagina para posteriormente metérsela simulando mi polla, yo estaba ya a punto de reventar por lo que le pedí que se hincara en 4 patas para volverla a penetrar, me puse atrás de ella y se la volví a meter por su coño gimiendo ella nuevamente, me incline un poco sobre su espalda arqueada y puse mis manos sobre sus pezones, duros como desde el principio, lamidos y mordidos por mi y acelere los movimientos de mi polla hasta que ambos alcanzamos el orgasmo, me corrí y no se la saque, quería sentir los fuertes apretones de los músculos de su vagina estrangulando mi polla, y solo se la saque para verla escurrir lo último de mi esperma sobre su vagina dejando descansar mi polla aun chorreante sobre su ano. Vinos de Granada

 

Follamos 2 veces mas en el transcurso de esa noche, no paró de mamarme mi polla como si ésta fuera a desaparecer de la noche a la mañana, me mamaba los huevos con tal insistencia que mi polla se paró sin problemas después de mi primera corrida y aí me encontraba yo, chupandole su coño correspondiendo a su tan glorioso esfuerzo de mamar mi polla, comencé a bajar mi lengua y mis labios de su ombligo hasta llegar a su clitoris, el cual se encontraba bañado de sus jugos y posiblemente también de los míos, lo bese delicadamente lo que la hizo estremecerse e incluso quererse apartar, sin embargo yo la tenía sujeta con mis dos brazos y no pudo escapar, seguí con mis labios posados en su clitoris jugando con el, succionandolo ligeramente para no lastimarlo, viendo de reojo su cara de placer, de lujuria. Puse a Lu boca abajo y le pedi levantara ligeramente su trasero, vi perfectamente sus dos orificios esparando a ser mamados y penetrados, me incline hacia ella y le mamé su culo, volvió a gemir fuertemente y en el momento en que introducía parte de mi lengua en él sentí sus espasmos llegar a mi boca, era el anuncio de su siguiente orgasmo el cual se me hizo eterno. Quedó como estaba, tumbada sobre la cama boca abajo y yo tenía mi polla a punto de reventar, así que sin decir palabra me acerqué nuevamente a sus nalgas y se la meti por el culo, hasta adentro (primera y única vez que se lo hice así). He de confesar que a pesar de ya estar lubricado su culo con mi saliva su gemido mas bien fue de dolor ya que me confesaría después nadie se la había follado por atrás. Yo entre tanto, empece a sacarla y meterla poco a poco y no tardó en acoplarse a mi polla, no tardé en correrme tanto dentro como fuera de su ano, restregando mi polla con sus nalgas hasta que terminó de salir mi leche caliente, que a pesar de ya haberme venido siguió en buena cantidad. Me quede a un lado de ella, descansando de tan agradable faena y nos dormimos. Ya de madrugada me despertó la agradable sensacion de una mano sobre mi polla y unos labios sobre mi mejilla que al memento de despertarme y voltearme fueron directos a mi boca, comenzó a meter su lengua dentro de mi boca y a morder mis labios lo que hizo que mi polla se empezara a levantar. Ya no me la mamó, obviamente porque la había metido en su ano y no nos habíamos bañado después, sin embargo siguió frotando mi polla con sus manos y cuando estuvo bien dura se montó sobre mi. Ella estaba ya mojada y acercandose a mi oido me dijo:

 

Jamas te voy a dejar ir. En ese momento se me hizo muy excitante lo que me decía, sin percatarme de que en verdad lo decía en serio. Ya con ella encima de mi polla, ella era quien realizaba los movimientos, se la encajaba hasta el fondo y eso la hacía gemir, yo por mi cuenta tenia a mi merced ese par de grandes pezones, los tocaba con delicadeza para apreciar como se endurecían por el roce de mis dedos, despues se los agarre con mas firmeza lo que la hizo acelerar sus movimientos de cadera sobre mi polla, aplastando con sus nalgas mis huevos sin piedad, y llego, primero su orgasmo y cuando finalizaba llegó el mio. Se dejó caer encima de mi y nos volvimos a dormir.

Sobra decir que llegamos tarde al trabajo, que nuestro rendimiento fue bajo ya que, tanto ella como yo estabamos muy cansados después de esa noche de lujuria, y que se repetiría por 3 noches mas, incluso en una de ellas al salir del Corporativo y dirigirnos al sótano (donde está el estacionamiento) al subir a su auto me percate de que ya se había quitado sus diminutas pantaletas, dejando al aire libre su coño rico y jugoso, el cual toqué durante todo el recorrido mientras ella con su mano derecha ocasionalmente me agarraba mi polla. Esa noche al llegar a su casa, no habíamos terminado de entrar cuando me bajo el pantalón y se puso a chuparme mi polla con tal delicadeza y maestría que poco falto para correrme, yo agarrándola con firmeza la levanté y la voltee hacía las escaleras para que se agarrara del barandal y no pude esperar mas así que se la metí en su chorreante coño, el cual ya había tenido un orgasmo durante el camino a casa, solo levante su falda, era lo que ella había estado esperando todo ese día. Como pude le quite su blusa y el sostén, y volvi a tocar sus bellos senos. Cogimos ahí durante casi media hora, primero lentamente y después con rapidez para alcanzar el orgasmo, que al yo anunciarlo se retiró para bajar su boca y permitirme correrme en ella. Fue fantastico ver como se comía mi chorreante polla, estimulando al máximo mi glande.

Otra de las noches al llegar del trabajo me pidió me desnudara en su habitación. Una vez ya desnudo me cubrió los ojos con una pañoleta de seda negra y me pidió me acostara en la cama con las manos arriba. Lo hice, sin saber lo que me esperaba. Me esposó ambas manos y me explicó que así ella haría lo que quisiera sin que yo pudiera poner resistencia. Me besó casi todo el cuerpo, era muy exitante no poder ver no poder meter las manos, me chupo y beso la entrepierna cerca de mi polla y mis huevos, me hizo sacudirme, era una sensación diferente a las demás, mi polla estaba en su máximo esplendor, y yo sentía unas ansias ya que me besaba todo menos mi verga ni los huevos. Agarró un aceite para cuerpo que tenia cerca de un sofá (según supe después ya que no veía nada) y de repente sentí como un líquido ligeramente frío tocaba la punta de mi polla, lo que me hizo estremecerme y elevar un pequeño grito de placer. Esparció el liquido por todo mi pene, con sus dos manos, sobándome los huevos hasta que se sentó sobre mi y se la encajo en su coño no tarde en correrme mas sin embargo a ella no pareció desagradarle y siguió montada en mi, con movimientos mas lentos a lo normal para no lastimar mi sensible polla hasta que también se corrió. Fue algo muy erótico que jamás olvidaré.

Pasadas esas noches tuve que partir a la ciudad donde vivía para seguir con el trabajo, lo cual fue muy difícil ya que cuando me despedía de ella comenzó a llorar y a pedirme que no me fuera, lo cual me rompió el corazón.

¿Qué paso después?. Me casé con mi novia a pesar de que en repetidas conversaciones telefónicas Lu me pidió que no me casara y que me fuera con ella, que ella me mantendría de lo que le daban los demás galanes, lo cual para mi no fue una opción ya que lo que tenía con mi novia no solo era lujuria como con Lu sino amor.

Ahora, a 4 años de eso, ocasionalmente recibo llamadas telefónicas de Lu, pidiéndome vernos a lo que yo siempre he dado largas, y no porque no me haya gustado follarmela sino porque no tengo ese sentimiento adicional hacia ella que creí tener al cogermela, además del temor de perder mi relación actual. Eso si, jamas había superado dicho encuentro con Lu hasta hace pocos meses que una fuerza ajena e inalcanzable para mi se ha llevado todo recuerdo de ella, una fuerza que intento apartar de mi mente y que no puedo, ya que no solo está en mi mente sino también en mi corazón.

El Autor de este relato fué Saul , que lo escribió originalmente para la web https://www.relatoscortos.com/ver.php?ID=7812&cat=erotico (ahora offline)

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2024-05-17

 

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