Relatos cortos eroticos Hetero Otro cafe

 

 

 

Solamente a mi se me ocurre ir por Madrid a las tantas buscando un garito. Y para colmo se pone a llover. Que frío. En fin. ¡¡Una parada de autobús!! Genial a ver si tengo suerte y pasa por aquí el búho, que creo que hay hasta las 4.

La lluvia caía con fuerza… mi pelo estaba pegado a mi cara, parecía recién salida de una piscina con ropa y todo, mis pantalones de cuero chorreaban, el agua se deslizaba bajo mis botas y mi chupa estaba totalmente calada.

De repente me siento observada, a lo lejos veo una figura, alta con andares muy contundentes, tiene el pelo largo empapado y no logro verle la cara…

Un escalofrío me recorre todo el cuerpo, el miedo me invade.Pero a la vez, siento algo de morbo, no se, es una extraña sensación...

 

Parece que no me ha visto, mejor, me llevo la mano a la cara para apartarme el pelo, me quedo algo despistada mientras jugueteo con los mechones que intento apartar de los ojos y escurrirme la melena.

Casi me olvido del extraño cuando oigo a mi lado el tintinear de la hebilla de una chupa de cuero.

-"¿Una mala noche para esperar el autobús, verdad? Además, a estas horas no pasa ninguno."

Dios que sobresalto, lo tenia a mi lado y no lo había ni intuido.

- Pues menuda faena, alguien me dijo que por aquí pasaba el búho... Entonces, ¿no hay buses?-Le dije algo tímida y a la defensiva, pero ahora le vi bien, tenia una cara de buena gente, además iba de cuero de arriba abajo como yo, se dejaba entrever una camiseta de los Judas Priest, parece por el dibujo, pero lo que mas me impactaron fueron sus ojos, brillantes de un verde esmeralda medio amarronado, increíbles.

- Por haber si hay, dentro de, una horas, por cierto, ¿qué hora es?

-mmm, las tres y media- le conteste mas tranquila ahora... -¿¿¿Y no pasa ninguno entonces???

-Jajajajajaja, el búho por aquí no pasa, y los normales hasta dentro de casi 4 horas nada... Pero, te estas empapando, espera...- y me puso la chupa por encima de la cabeza haciendo de toldito.

Su voz era muy dulce, cuando se rió al echar la cabeza hacia detrás, el pelo se le retiró, lo tenia casi tan largo como yo. Le llegaba por media espalda, casi a la cintura.

Ahí estaba un desconocido resguardándome de la lluvia, en mitad de la noche, en un barrio que no conocía, pero me daba igual estaba a gusto...

- Te diría de ir al Excalibur, pero deben de haberse quejado los vecinos y han ido a chaparlo los maderos. ¿No tienes ningún sitio donde ir por aquí?-

-jajjajajaajja- rompí a reír- ¿¿¿El Excalibur??? Ese es el garito que iba buscando yo y he acabado aquí... -¿Crees que si tuviera donde quedarme estaría aquí empapada?

Mientras hablamos me di cuenta de que no me quitaba el ojo, me miraba de arriba abajo,como estudiándome, como mira un predador a su presa, Pero me gustaba....

Hacía que me sintiera deseada.

-Jaja jaja, supongo que no. Perdona que no este muy rápido de reflejos, pero ya sabes, unas risas con los colegas, una birras, demasiadas... el alcohol ayuda a olvidar, y yo tengo mucho q olvidar…-.

Bajó el tono de voz y se me había acercado más para comentarme lo de las birras, casi notaba su aliento en mi oído, su voz ahora se había vuelto entre melancólica y sensual.

La situación se me estaba yendo de las manos ¿que hago poniéndome cardiaca ante un desconocido?

 

-Ufff estas empapada, mírate pareces un gato abandonado- me dijo mientras apartaba uno de mis mechones de la cara de una manera confiada y dulce.

Se me acercó un poco, como para darme tranquilidad, hasta parecía tímido por un momento mientras me decía:

-Si quieres... eh... bueno, mi casa esta aquí al lado, podrías quedarte hasta q abrieran el metro... y secarte un poco-

Madre mía, ese pedazo de tío diciéndome que me fuera con el a casa… uffff por mi mente se pasaron mil cosas a la vez deseo, miedo, violación, sexo, labios, calor.

Pero lo cierto es que estaba agotada, empapada y que el chico no tenía mala pinta, no se, creo que si quisiera haberme hecho algo, lo habría hecho allí mismo, en mitad de la calle, no llevándome a su casa que alguien podría vernos entrar y. Joder, deja de pensar tonterías. No te va a hacer nada, es muy majo. Y esta como un tren…

Con esos ojos no puede ser mala gente

-esta bien, tienes cara de bueno me fiare de ti- le dije con una sonrisa picarona y reconozco que hasta tonteando con él, si hasta le guiñé un ojo.

En fin esto ya no podía pararse, lo hecho hecho esta…

Nos dirigimos por la calle estrecha hasta llegar a su portal, al lado había un gimnasio y un poco mas alejado un solar…

Subimos, era un primer piso, mis tacones iban montando un escándalo que me puse de puntillas para no despertar a la gente.

-Pasa, me dijo el susurrando, cuidado no hagas ruido que mi hermano esta sobando.

-Se vino antes a casa, jejeje, iba bastante contento- me dijo sonriendo con cara de complicidad.

La casa era acogedora pero aun así me sentía incomoda, ya no por el hecho de estar en la casa de un desconocido, sino el ir chorreando de arriba abajo por todo el pasillo.

La idea de que el hermano estuviera en casa, me tranquilizaba un poco y a la vez me molestaba.seguía pensando en, bueno, llevaba tiempo sin estar con un hombre…

-Pasa al baño y date una ducha para entrar en calor, te dejare algo de ropa seca, algún pijama o algo así.

Mientras me decía esto iba entrando en su habitación y yo le seguí, como pude me desincrusté la chupa del cuerpo, ya que hasta el forro estaba mojado, el hurgaba en los cajones buscando algo para dejarme, no sabía el que porque todo me vendría grande.

-Toma esto- se irguió para darme un pijama de hombre de color gris clarito, de esos de chaqueta y pantalones. Al levantar la vista… algo sucedió entre los dos…

Allí estábamos el uno frente al otro, en la habitación semioscura, mi camiseta era como una segunda piel ya que la tenía pegada al cuerpo, se marcaba toda mi silueta, y aun con sujetador la dureza de mis pezones por el frío se intuían entre los pliegues de la ropa. Lo noté más por como me miraba que por la sensación de tenerlos duros.

Él tenía la camiseta al igual que yo, pegada al cuerpo…se le marcaban todos los músculos. Como le deseaba en aquel momento, no hacía ni media hora que le había visto por primera vez, pero no importaba.

-Gracias, le contesté sonriendo…me dices donde esta el baño?

-Claro, es la puerta que hay al final del pasillo, la luz esta fuera, a la izquierda.

Fui como pude para no hacer ruido con los tacones y no resbalarme con el agua que aun desprendía mi pelo y mi ropa.

Entré y al ir a cerrar la puerta una mano me lo impidió.

 

-Espera- le oí decir, abrió la puerta casi cerrada y allí estaba… con esa melena que me tenía loca y el torso desnudo.

-necesito una toalla para ir secándome, o para cuando acabes tu aquí , en la habitación en vez de yo habrá un pingüino– mientras me decía lo del pingüino me guiñó un ojo.

Ahora si que me di cuenta, a la luz del baño y mirando esos ojos verdes, que no era mala gente y de que lo deseaba mas que a nada en aquel momento.

Habría deseado que me hubiera agarrado fuerte y me hubiera besado de la manera mas salvaje y apasionada, que me hubiera ido desnudando por el camino, quitándome la camiseta y el sujetador, notando la calidez de su torso, la pasión de sus manos en mi culo. Sin darme cuenta me había ruborizado de la excitación. Y se me entrecortaba la respiración.

- ¿estas bien?- me dijo el mientras pasaba su mano por mi mejilla y luego la ponía en la frente… Ufff estas ardiendo ¿no tendrás fiebre verdad? Aunque no me extrañaría con la chopada que has pillado bajo la lluvia.

“¿Fiebre?”- pensé yo. Si supieras lo que me pasa de veras. No estarías ahí de pie con cara de preocupación.

-No, no, ha sido solo el cambio de temperatura, del frío de la calle al calor de aquí.

-Ahaps, con la ducha te sentirás mejor.

Salio del baño y cerró la puerta.

Comencé a desnudarme mientras miraba fijamente el pestillo… ¿debía cerrarlo? ¿O por el contrario tentar a la suerte?

El baño era espacioso pero no muy grande. Olía muy bien como a sales perfumadas, me senté en el borde la bañera para quitarme los pantalones, mmm hidromasaje... habría dado lo que fuera por darme un baño, pero no era plan de pedirle eso, me sonreí al pensar la cara que pondría si se lo pidiera.

Los pantalones de cuero estaban tan pegados a mis piernas que tardé un rato en deshacerme de ellos.

Me quite la camiseta y abrí el grifo para que fuera saliendo el agua caliente, mientras me quitaba la ropa interior, no podía dejar de pensar en él. En lo que estaría haciendo. Me imaginaba la toalla recorriendo su cuerpo empapado. ¿Estaría pensando en mi tanto como yo en él? ¿A quién quería engañar? seguro que hasta tiene novia o algo y yo aquí fantaseando con él.

Me metí en la ducha y cerré la cortina, que calor, que gusto, la mezcla del agua caliente con la que yo tenia fría en el pelo, hicieron que me sobresaltara ya que parecía que me ardía la cabeza, pero enseguida el agua tuvo la temperatura perfecta.

Estaba disfrutando del agua, pero a la vez pensando que allí estaba yo desnuda, en una casa de un desconocido y, ¡¡al final no había echado el cerrojo!!

Bueno, a lo hecho pecho, en lugar de preocuparme decidí dejarme llevar por la imaginación, no podía quitármelo de la cabeza así es que mientras me enjabonaba deje volar mi mente. Mientras me caía el agua por el cuerpo, imaginaba que no eran gotas, imaginaba que eran sus manos, sus labios, su lengua lo que recorría todo mi cuerpo inundándome de calor, excitándome cada vez mas con el roce del agua… por momentos deseaba que se abriera la puerta, corriera la cortina y me hiciera suya en la ducha…

Estaría unos 6 minutos disfrutando de ese momento, pero salí de mi éxtasis al acordarme que era una invitada y el estaría esperando para ducharse.

Salí y me envolví con una toalla que había colgando. No me dio ninguna limpia, así es que coji la primera que pillé. Esperaba que fuera la suya y con una sonrisa de colegiala me la acerque a la cara y la olí.

 

Olía a limpio... pero aun así me excito el pensar que podría ser la suya, la que lo había envuelto.

En fin, ¡¡¡basta ya me estaba poniendo cardiaca!!!

Cuando me decidí a vestirme caí en la cuenta de que… mi ropa interior estaba empapada y me había dado un pijama pero… nada más…

Me puse la chaqueta y los pantalones, me miré en el espejo esperando que no ocurriera lo que ocurrió, se transparentaba…

Jajaja creo que el destino me estaba poniendo a prueba. Me sequé el pelo con la toalla y abrí la puerta del baño.

Fui con cuidado a la habitación. Él estaba allí, con el ordenador y había puesto algo de música bajita. “Fear of the Dark”. Mmm, los Maiden se oían como en un susurro.

-Vaya, creí que te me habías ahogado- dijo sonriendo mientras se giraba... distraído buscando algo seco que ponerse

- ahora me toca a mí.La cocina esta aquí en frente. Tienes lo que quieras, café, cerveza, algo de picar… sírvete como si estuvieras en tu casa.

- Gracias… con un café estaría bien, ¿te preparo otro?

-Si, no me vendría nada mal- contesto mientras me miraba, pero algo había de raro ahora en esos ojos… la mirada tierna había cambiado por una más excitante, me miraba de arriba abajo y caí en la cuenta del por qué.

El pelo me había chorreado por delante y se me transparentaba todo el pecho con los pezones marcadísimos por la humedad. Los pantalones me venían grandes y a contraluz se podía ver el vello de mi entrepierna.

Note que tragaba saliva e intentaba mirar a otra parte, pero era tarde, le había pillado de pleno.

-Esto… que me voy a la ducha, ¿vale?- dijo nervioso. Y se fue del cuarto.

Ahogué una carcajada mientras me dirigía a la cocina, cogí sus zapatillas, enormes y me fui a preparar el café, que por cierto no me había dicho donde estaba, así es que me toco hurgar por toda la cocina, intentando no hacer ruido para no despertar a su hermano.

Él no tardó tanto en salir como yo, apareció por la cocina con el pelo mas seco que antes, pero aun húmedo de la ducha, unos pantalones anchitos, de tela fresquita y una camiseta destrozada de William wallace…

-Mmm, que bien huele a café- dijo mientras se me acercaba.

-Aha, y eso que ni me has dicho donde estaba nada….Pero aun así lo he hecho.

Cogió la taza mientras ponía un gesto burlón. Yo cojí la mía y nos dirigimos a su habitación. Vaya sitio raro para tomarse un café, pensé yo.

Al pasar yo, cerró la puerta y se sentó en la cama…. Yo no sabía que hacer, si me sentaba a su lado pensaría que soy una buscona y si lo hacia en el suelo me moriría de frío, así es que decidí echar toda la carne en el asador, me senté a su lado bastante cerca. Recetas para Cookeo

Nos pusimos a charlar de todo un poco, de la vida, de nuestros gustos y no se como terminamos hablando de relaciones y como no… de sexo.

-Lo cierto es que ya casi no recuerdo lo que es estar con alguien…- le dije casi susurrando e intentando esquivar su mirada.

- Yo ya casi no recuerdo ni lo que es hacerlo… que es peor- me dijo mientras se sonreía para hacerme reír y que no me pusiera triste.

El café me hizo entrar en calor y la situación también, él no dejaba de mover una de las piernas arriba y abajo en pequeños golpecitos, parecía nervioso.

 

Cuando terminé, no sabia donde poner la taza y vi que cerca del cabezal de la cama detrás de él, estaba la esquina de la mesa del ordenador...

Bueno, me dije a mi misma, que sea lo que dios quiera, me incliné hacia delante y pasé por delante suya, mi muslo descansó sobre la mano que tenia apoyada en la cama y me puse tan cerca de su cara que noté su aliento en mi escote…quería excitarlo, ponerle caliente, quería hacerlo mío y si él no tomaba la iniciativa lo haré yo.

Cuando volví a mi sitio, me aparte el pelo de la cara y sonreí inocentemente, entonces él me dijo.

-¿Pones la mía también?, es que me queda lejos, me dijo con una mirada entre desafiante y lasciva.

Volví a levantarme ligeramente, esta vez dispuesta a todo, me acerqué aún más a él, casi rozaba uno de mis pezones con su nariz y cuando fui a sentarme de nuevo me cogió de la cintura, muy suavemente…pero con firmeza.

-¿Me estás provocando?- me dijo mirándome a los ojos con una diabólica sonrisa

- ¿Te molesta acaso? ¿O es que te sientes intimidado? -La ternura del momento estaba cambiando a pasión en segundos, si quería jugar duro... en eso soy la mejor.

- Al contrario- me dijo el mientras una de sus manos bajaba hacia mi culo.- me gustan las provocaciones-mientras me decía esto se había acercado a mi cara y me beso en la comisura de los labios.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo de pies a cabeza, le separé de mí y relamí por donde habían pasado sus labios.

-¿Eso es lo mejor que sabes hacer?pinta de chico malo y eres un niño bueno.- quería provocarle, quería que me arrancara la ropa, que me tirara en la cama y me poseyera.

Parece que el comentario hizo su efecto ya que al decir esto, me cogió por el cuello y me acerco a su boca, casi podía besarle, pero al acercarme él me separaba sonriendo.

-SS- me provocaba tranquilizándome- ¿Acaso tienes prisa?

Esto se ponía bien, estaba tomando la iniciativa pero quería ser yo quien le excitara, quería volverle loco…así es que le empujé contra la pared, dejándole tumbado y me senté a horcajadas encima de él... noté su sexo. Estaba duro,excitado, caliente, fui directa a su cuello , lo lamí despacio, exagerando mi respiración para que mi aliento se mezclara con el reguerito de saliva que le dejaba y así excitarlo mas, subí hasta sus labios y los devoré.

Primero los lamí por fuera, sin dejarle asomar la lengua, quería saborearlos yo, no me dejaba separarme y al final entreabrí su boca para que nuestras lenguas se encontraran.

Su sabor ya había cambiado por la excitación, era entre dulce y salado…quería beberme su saliva.

Cada vez estaba mas excitada, y sin darme cuenta comencé a mover ligeramente las caderas, quería notar su sexo en el mío… me rozaba, me masturbaba con él.

Él se reincorporó conmigo encima, tenia fuerza para eso y más y mientras me besaba, metió sus manos entre los botones del pijama y tiró con fuerza, salieron todos despedidos y mis pechos quedaron al descubierto, mis pezones le llamaban, estaban durísimos de la excitación, yo ahogué un gemido y él aprovechó para comerse uno de ellos…Primero con la lengua despacio, para luego en cuestión de segundos metérselo en la boca y sorber. Dios que placer…

 

No podía gemir ya que el hermano estaba en la habitación de al lado, tras ese arrebato, volvió a mi boca, me mordía los labios, bajaba a mi cuello, yo le sujetaba por la nuca, con mis dedos entre su larga melena…intentaba guiarlo por donde yo quería, pero él se había tomado en serio lo del no saber hacerlo mejor.

Esta vez se medio levantó conmigo encima y me tiró en la cama, yo al caer me quité el pijama, y el se puso de rodillas delante mío, de pensar en lo que me iba a hacer, me dejé caer hacia detrás respirando como si fuera la ultima bocanada de aire que pudiera coger.

Él comenzó a subirme los camales del pantalón mientras elevaba una de mis piernas y me lamía los dedos de los pies.

Mmm era una mezcla de cosquillas y placer pero más placer que otra cosa. Seguía subiendo por mis tobillos hasta mis gemelos… el pijama me caía por encima de las rodillas ya que el camal era muy ancho... paró un instante y me miró yo estaba mirando lo que me hacia…eso me excitaba mucho. Él siguió subiendo esta vez la mano hasta que llegó a la parte trasera de la rodilla… ufff, ese punto es, me mordí el labio inferior y eché la cabeza hacia atrás.

Él al ver que me gustaba se dirigió a besarlo, a lamer toda esa zona… paró un segundo y se quitó la camiseta, su cuerpo era increíble, quería esos músculos, quería lamerlos hasta llegar a su ombligo y luego a su miembro para comérmelo entero.

Siguió besándome las piernas pero las dejó en el suelo, colgando de la cama, subía las manos hacia mis caderas mientras me besaba los muslos por encima de los pantalones.

Me cogió de la goma del pantalón y cuando creí que me los iba a bajar, se acerco a mi vientre y me lo recorrió con la lengua, pegaba pequeños lametones para luego hacer un recorrido entero con la lengua hasta llegar al ombligo, mi espalda se arqueó ligeramente y volví a ahogar un gemido.

Fue entonces cuando comenzó a bajarme los pantalones, creí que lo haría despacio, pero al igual que hizo con la parte de arriba, los bajó en décimas de segundo y los tiró al suelo.

-¿Qué tal vas?- me dijo con una voz sensual y una respiración entrecortada….- ¿A que lo de antes no era lo mejor que podía hacer? – me dijo y se rió.

Al ir a bajar para darse un buen festín, le cogí la cabeza, me puse de rodillas en la cama y le besé con pasión.

-Si te crees que vas a tener postre tu solo la llevas clara- le dije mientras le tocaba la entrepierna...ufff estaba durísimo y eso que yo aun ni había empezado.

Me levanté totalmente desnuda y me puse delante de el, cogí los cordones del pantalón y comencé a desabrocharlos mientras le besaba… se los fui bajando poco a poco y ya pude acariciarle el sexo, era suave, muy suave y estaba húmedo,eso quería decir que estaba mas excitado de lo que yo pensaba.

Lo empujé suavemente a la cama, y cuando él se disponía a disfrutar de una buena sesión de sexo oral, le sorprendí de nuevo… me senté a horcajadas encima de el, pero esta vez mi entrepierna no descansó en la suya sino que fui bajando poco a poco hasta notar su aliento en ella.

- mmmmm un 69? ¿¿Como sabes lo que me gusta eh??- me dijo susurrándome en jadeos

- No es lo que te gusta a ti cielo, es lo que quiero yo -y dicho esto comencé a jugar con su miembro…

 

Primero lo acaricié con las manos, y luego lo hice con la lengua, el se aferraba a mi culo pero yo no dejaba que alcanzara lo que quería.

Quería hacerle sufrir un rato, que lo oliera, que notara su calor pero que no llegara a alcanzarlo….

Yo seguía jugando con su miembro, hasta que sin mediar palabra me lo metí entero en la boca. Me llegó hasta la garganta,en ese momento fue cuando le dejé que besara lo que tanto anhelaba.

Fue la mejor manera de ahogar sus gemidos, se aferro a mi culo y comenzó a besar mis labios introduciendo poco a poco la lengua por mi rajita.

Yo estaba empapada y parecía que el quería beberse toda mi esencia, lo lamía como si fuera un cántaro con miel.

Sorbía de mi clítoris para que así asomara más y poder aprovechar para pasar la lengua por él…cada vez que lo hacia mis caderas se movían diciéndole el ritmo que quería llevar, pero él me hacia sufrir quería llevarme a su ritmo.

Mientras yo seguía lamiendo y jugando con su miembro en mi boca, lo metía lo sacaba al ritmo que me dictaba el movimiento de su lengua de repente paró, me quitó de encima y me dijo:

- Ven aquí. -Me miró con ojos de demonio…Quería poseerme ya… y yo lo quería también. Necesitaba su sexo en mí. Necesitaba notarlo dentro… necesitaba que me follara.

Me agarró y levantó una de mis piernas para ponerlas alrededor de su cintura mientras me besaba con pasión.

Con una de sus manos se sujetaba el sexo para jugar con él en mi rajita, lo paseaba de abajo arriba como había hecho anteriormente con su lengua, cada vez que se acercaba a mi vagina quería gritar, pero no podía, teníamos que ahogar los jadeos, los gemidos y los susurros para no despertar al hermano, aunque en mas de un momento pensé en mandarlo todo a la mierda y gemir como una loca…

De repente me levantó la otra pierna y quedé colgada de su cuello con las piernas rodeándole la cintura, entonces el buscó la entrada a mi cuerpo. Despacio. Muy despacio y sin mediar palabra cuando la encontró, me besó con pasión y me dejó caer sobre su sexo… le clavé las uñas en la espalda, le arañé como una gata, debí hacerle hasta sangre, pero el gimió de placer.

Comencé a moverme arriba y abajo, el ritmo lo llevaba yo, él me sujetaba por el culo y me daba algún que otro cachete a modo cariñoso, pero que hacia que me excitara mas.

El ritmo comenzó a subir,cada vez más, el sudor nos recorría el cuerpo mezclándose con la saliva….

Me iba a correr en breve y no se si podría ahogar ese grito…Él se acercó a mi oído y me dijo:

-Quiero que te corras conmigo,y yo estoy a punto,correte cielo, - su voz era intensa,dulce, salvaje, tierna… yo quería notar como se corría, notar como me inundaba entera

En ese instante noté como le flaqueaban las piernas. Su respiración iba cada vez mas deprisa, me marcaba el ritmo, no podía parar. Casi no podía seguirle, dios me corría y él también. Le mordí el hombro para no hacer ruido.

Echó la cabeza hacia detrás y noté como un torrente ardiendo me inundaba mientras se mezclaba con el mío.

De repente paramos. Nos detuvimos intentando coger aire. Me besó muy dulcemente, la vez que mas dulce lo había hecho en toda la noche.

Me levantó con cuidado y su leche me caía por entre los muslo, pero me daba igual.

Me miró y me abrazó…estuvimos así un minuto quizás dos pero era como si se hubiera detenido el tiempo, notaba sus latidos aun acelerados contra mi pecho y el sudor de su piel contra mi torso.

Nos tumbamos en la cama, agotados y con una sonrisa entre placer, y la duda de saber si su hermano nos habría oído o no.

De repente se oye la puerta de la calle.

-¿Esperas a alguien? Le dije con un ataque de pánico.

- ¡¡¡No!!!-dijo el sobresaltado. De un salto salió de la cama y se puso los pantalones,salió a la entrada,era…… SU HERMANO

-¿Pero tu no estabas en casa? -Le oí reprocharle.

- No, venia para casa pero me encontré con esta gente y me liaron a irnos de birras así es que acabo de llegar… ¿y tu? ¿Que haces tan despeinado? Ajajajja

Yo no sabía si ponerme a llorar o reírme, lo cierto es que tenía gracia ajajaja sin hacer ruido y habíamos estado solos todo este tiempo…

-Pues estoy acompañado, ejem

- aajaj ok ok entiendo. En fin voy a ponerme algo mas cómodo- dijo el hermano partiéndose el pecho de risa.

Yo me levanté y me puse los pantalones del pijama con su camiseta encima ya que no era plan de irme por ahí con la parte de arriba rota y necesitaba ir al baño.

Cuando salí me los vi a los dos en la cocina que estaba justo en frente de la habitación.

- Esto…. – dijo el hermano estudiándome de arriba abajo y dándole un codazo a su hermano en plan cómplice - Buenos días, iba a hacer un café ¿quieres tu uno?

- bueno- dije yo- lo cierto es que antes nos tomamos uno… pero no estaría mal tomarnos otro- le miré sonriendo mientras me marchaba no sin antes volver la vista atrás, buscar su mirada y lanzarle un guiño y un beso algo lascivo al heavy que me hizo vibrar.

PD: A mi heavy de Vallekas, gracias por aquella noche

El Autor de este relato fué Gaerwenill , que lo escribió originalmente para la web https://www.relatoscortos.com/ver.php?ID=6702&cat=craneo (ahora offline)

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Solamente a mi se me ocurre ir por Madrid a las tantas buscando un garito. Y para colmo se pone a llover. Que frío. En fin. ¡¡Una parada de autobús!! Genia

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2021-03-23

 

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