Relatos cortos fantasia Rol DIABLO. Capitulo 2. El domador de pumas.

Me fuí hacia el lavabo y me lavé la cara e hice mis necesidades, me fuí hasta el armario y cuando lo abrí no me podía creer, más de mil armas de todo tipo estaban allí, desde puñales hasta hachas gigantescas. Empecé a coger de todo. Me armé y salí de allí. Salí a la puerta allí estaban 4 hombres, sentados en la puerta. -Vamos, vamos vístase tenemos prisa nos están esperando ahí abajo, coge todo lo que quieras de ese armario y prepárate- dijo Alvis. -Vamos, vamos vístase tenemos prisa nos están esperando ahí abajo, coge todo lo que quieras de ese armario y prepárate- dijo

 

 

 

-Vamos, vamos vístase tenemos prisa nos están esperando ahí abajo, coge todo lo que quieras de ese armario y prepárate- dijo Alvis.

Me fuí hacia el lavabo y me lavé la cara e hice mis necesidades, me fuí hasta el armario y cuando lo abrí no me podía creer, más de mil armas de todo tipo estaban allí, desde puñales hasta hachas gigantescas. Empecé a coger de todo. Me armé y salí de allí. Salí a la puerta allí estaban 4 hombres, sentados en la puerta.

- Bueno mamá que me voy hasta la vista.

-Espera hija, ya no te veré mas- se le saltaron unas lagrimas-que tengáis suerte, matad al Diablo!!

- Lo aremos Mamá, adiós.

- Adiós hija, adiós.

- Vamos, en marcha- dijo uno de ellos.

- Pero antes os voy a presentar a todos.

Me miró, señalo a un hombre pequeño, de la estatura de un niño de 14 años, tenia el pelo verde, un casco amarillo, y un gran martillo.

- Este es Izaak, el Monaster de la raza de los Eykopes, los seres mas listos y con mas sigilo de la toda la Terra- dijo Elvis, señaló a otro- este es Vick el conquistador, capaz de matar a un hombre- lobo en menos de un minuto- era un hombre rubio, con perilla también rubia, tenía un hacha y vestía una armadura como de plata- este de aquí es Haan el leal, posee la gran espada del Dios Zaguinzer, es el guardián del paraíso - tenía un casco que le tapaba toda la cara con unas alas a los lados, tenía un gran escudo con el símbolo de unas alas- y este Cyan el asesino, no tiene piedad y casi nunca habla- tenía un parche en un ojo, un casco con una carabela y a los lados unos cuernos y en cada mano tenia una espada.

- Bueno ya nos conocemos todos, ahora en marcha, debemos traspasar las grandes montañas Heladas y no armar ninguna escandalera .En marchar- ordenó Alvis.

- Un momento- dijo Cyan- ¿este joven va a venir con nosotros?

- Un hombre joven nos hace falta para la misión, que sea veloz y por supuesto leal.- contestó Alvis.

- Muy bien, pero yo de todas maneras no me fío.

Al tercer día acampamos sobre la húmeda tierra del Río Jassel. Cyan y Vick fueron a por leña mientras Izaak y yo íbamos a explorar juntos y así poder cazar algún pez, Izaak era simpático y amable, aunque su apariencia dijera lo contrario, de repente vimos un gran pez blanco, saqué mi espada y me puse en posición de ataque.

- Espera insensato, no ves que puede que no sea un simple pez, escóndete detrás de los árboles y espera, si ves que estoy en apuros avísame- dijo Izaak.

- De acuerdo, pero no sé cuando voy a aprender a luchar cómo un hombre- replique yo.

- No seas impaciente, joven Kram, cuando volvamos de esta misión te enseñaré.

- ¿Es que vamos a volver?- pregunté yo.

Nuestras miradas se cruzaron un momento, sus ojos verdes me miraron buscando algo dentro de mí, giré la cabeza ligeramente y allí estaba un gran puma blanco que saltaba hacia nosotros, agarré a Izaak y lo tiré al suelo mientras el gran puma blanco volaba encima de nuestras cabezas.

- Gracias muchacho, estate alerta ahora si te voy a enseñar a luchar, mírame y observa cuando yo grite tu nombre, ven en mi ayuda- me dijo Izaak sorprendido por mis reflejos.

- Bien.

- Ahhhhggg- gritó Izaak al atacar.

El puma esquivó su martillazo que hizo temblar una gran parte del suelo, yo me aparté y empecé a observar el combate, el puma era rápido pero Izaak tenía una gran fuerza sobrehumana. El combate llevaba ya diez minutos cuando de repente vi como algo caía de algún árbol de los bordes del río, era una flecha y cayó justamente en la pierna del ahora herido Izaak.

- ¡Kram, vamos ayúdame!- gritó Izaak.

Me pilló desprevenido, cogí mi espada y me lancé al ataque, de pronto estaba en el aire, ¡me habían tendido una trama!, estaba ahora al peligro de un ser desconocido y con la memoria llena de rabia de haber fallado a mi amigo Izaak. Las ramas se movieron y de ellas salía un hombre bastante fuerte físicamente, tenían un trapo en la cabeza de color blanco e iba montado en otro puma blanco, el Hombre tiró un cuchillo y cortó la cuerda de mi trampa, caí y me hice bastante daño, se me acercó pero ni me miró, se dirigió hacia Izaak y lo ató, este no podía moverse pues la flecha que le había clavado era un calmante, yo lo sé porque en mi pueblo estudié Historia de Medicina, pero eso es otra historia que no viene a cuento, el caso es que este hombre nos llevó asta una cueva y nos puso en el rincón mas oscuro de esta.

- ¿Y a que habéis venido aquí joven?- me preguntó el hombre.

- Es confidencial, no se lo puedo decir- respondí yo.

- ¿Vais a por el Diablo no?

- ¿Como lo sabe?- pregunté yo desconcertado.

- Las únicas personas que pasan por mi bosque todas van a por el Diablo, pero el caso que el único camino de vuelta también es este y desde la ultima vez que los vi todavía no han vuelto, y de eso hace 33 años.

- ¿Vaya, usted sabe el camino hacia su paradero?- pregunté yo.

- Si, ¿por que lo dices?

- ¿Nos podría ayudar e indicar el camino?

- ¿Cuanto me daréis?

- No lo sé, eso si terminamos la misión y acepta su incorporación Alvis.

- ¿Hay una chica?

- Si

- ¿Es guapa?

- Mucho- dije yo, la verdad es que a mí no me gustaba nada Alvis pero por que me dejaran salir de aquel infierno, haría lo que fuese.

- ¿Muy bien, donde esta tu amiga?

- Tenemos que marchar antes que amanezca otra vez, se van a preocupar.

- ¿Cómo que se van?- preguntó el hombre- me habías dicho e solo viajabais ella este hombre y tú.

- Si, lo siento pero también viajamos tres hombres más mas tarde nos presentaremos.

- Muy bien en marcha.

Antes del amanecer ya habíamos, llegado pues los pumas eran rápidos como el viento, empezamos a observar y vimos un fuego grande entre los árboles, nos acercábamos y allí estaban todos reunidos bastantes tristes al lado del fuego. Alvis cantaba una canción élfica muy antigua, mientras los otros se suponían que hacían el estribillo. Alvis alzó la vista y me miró a los ojos y gritó.

- ¡Ehh aquí esta Kram por fin y Izaak!

- Gracias a la Terra- bromeó Vick.

- ¿Quien eres tú?- preguntó Alvis al Hombre.

- Soy Aiasi- contestó Aiasi.

Aiasi empezó a contarle la historia a todos mientras yo intentaba extraerle el calmante a Izaak, por fin estaba salvo y tranquilo entre mis compañeros

El Autor de este relato fué Kram , que lo escribió originalmente para la web https://www.relatoscortos.com/ver.php?ID=6036&cat=craneo (ahora offline)

Relatos cortos fantasia Rol DIABLO. Capitulo 2. El domador de pumas.

-Vamos, vamos vístase tenemos prisa nos están esperando ahí abajo, coge todo lo que quieras de ese armario y prepárate- dijo Alvis.

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2021-01-17

 

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