Relatos cortos ficcion Narrativa Libre No siempre lo que se quiere te hace feliz

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Cuando llegué por primera vez a la sala de clases me pregunte cual sería el hombre que cumpliría mis necesidades de adolescente desesperada. Casi siempre se habla del amor a primera vista, pero este no fue el caso. Más bien, era el que menos se acercaba a mis características ideales, lo voy a llamar Andrés para mantener el anonimato.

Ya no recuerdo la razón pero comenzamos a hablar mucho, a conocernos mejor. Inmediatamente todos comenzaron a suponer cosas. Odiaba eso porque la verdad es que yo no tenía ningún interés en una relación. No me atraían las cosas como andar de la mano, darse besos ni jurarse amor eterno.

A pesar de no ser una chica coqueta, un día un compañero, Vicente, confesó su atracción hacia mí. Como ya dije antes, le dije que ahora mis deseos no eran tener un “pololo”, así que tuvo que asimilarlo y dejó de hablarme. En ese tiempo yo seguía hablando con Andrés y acercándome cada vez más. Después una compañera empezó a decir cosas como que a mi me gustaba él o viceversa y nos fuimos separando hasta casi no hablarnos. No fue porque le creyéramos, sino porque estábamos cansados de que nos intentaran de unir. Además yo nunca llegué a pensar que le gustaba o algo así, simplemente porque él coqueteaba con otras compañeras o tal vez porque soy extremadamente ingenua.

Un tiempo después comenzamos nuevamente pero sentí que ese tiempo sirvió para unirnos aún más, de todas formas no era atracción, tampoco amistad, simplemente dos personas que se llevaban bien.

Como unos dos meses antes de que se terminara el año, comencé a hablar con Vicente. Comenzamos a hablar por Messenger y a unirnos más y más hasta que me confesó nuevamente que le atraía. En esos momentos sentía algo, tal vez nada, probablemente la desesperación me obligó a decirle que quería andar con él. Sentí que se emocionó tanto. Al otro día en el colegio me tomaba de la mano y me abrazaba y yo me sentía incomodísima. Un comentario de Andrés me quedo dando vueltas. Me dijo “¡Qué penoso, el Vicho me dijo que estaba enamorado de ti! jajá”. Lo sentí como un poco celoso, pero después me dije a mi misma que estaba loca. Aceptar eso para mí era como echar a la mierda una “amistad”. No pude soportar más estar atada a Vicente y le dije que no me sentía preparada. Me sentí pésimo, me puse en su lugar y sentí como sería que te hubieran roto una ilusión. whm.1blogs.es

Al terminar la “relación” comencé a mirar a Andrés con otros ojos, y desde ese momento empezó mi confusión. Lamentablemente ya era tarde, el año se estaba terminando y las posibilidades de verlo de nuevo para solucionar el problema eran nulas (para mirarlo y ver que sentía, porque no me atrevería a hablar con él). Les consulté a mis amigas y me dijeron que se notaba que yo le atraía. Solo quedaba la fiesta de graduación, pensaba que eso aclararía todo, pero al contrario, lo empeoró. Al principio de la fiesta entre los dos no había más que indiferencia, después unas pequeñas conversaciones. Con mi personalidad un poco bipolar, en el momento de jugar el popular juego “si le la sabe canta”, me quede sentada en el escenario observando la estúpida conducta humana. Cómo él era el animador cuando los demás corrían el podía darse el lujo de “descansar”, así que se sentaba junto a mí y conversábamos. Era una extraña situación, porque cuando conversábamos sentía que el alma se iba, que me quedaba vacía. Así que me metí detrás del escenario para estar sola, pero no me sentía así porque sabía que él me miraba cada un tiempo. Cuando me recuperé, y vino mi periodo eufórico, en un intento errado de mojarlo me corte el dedo. Al terminarse la fiesta le eché la culpa de mi desgracia y después de intentar convencerme por un rato me dijo “Chao” me tomo de la cabeza y me besó cerca de los labios. Llegó una compañera y me preguntó que pasó y el escuchó y me miró y yo le respondí a mi amiga “Nada” así que sonrío y se fue. Yo me quedé perpleja porque en el año nunca me había besado ni siquiera para despedirse.

No siempre lo que se quiere, es lo que te hace feliz….

Fernanda L.

El Autor de este relato fué Fer.... , que lo escribió originalmente para la web https://www.relatoscortos.com/ver.php?ID=7399&cat=craneo (ahora offline)

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