Relatos cortos humor Hechos Reales Urología

 

 

 

Después de dificiles y concienzudos exámenes, de tres años de estudiar sin parar, de conocer fines de semana ni feriados, había acumulado puntaje como para acceder a un cotizado lugar en la residencia de pre-grado en el servicio de urología del hospital escuela que dependía de la facultad de medicina.

Llegó el esperado día en que tuve que presentarme frente al jefe de residentes del sector. Los dos compañeros con los que ingresaría al servicio, ya estaban allí cunado llegué. Conocía someramente a Damián, otro estudioso como yo. Y aún más vagamente, tenía referencia de Alfredo, también alumno brillante.

Carlos Svarra nos recibió con amabilidad. Alto, de una mente despejada, sobrio, muy dueño del lugar y de si mismo, comenzó un discreto interrogatorio, sobre conocimientos y expectativas. Y luego dió un largo discurso sobre el funcionamiento del servicio. Simpático, pero indudable jefe, daba la sensación de que dominaba con firmeza el sector.

 

Al final de su explicación: Bueno chicos, esto es todo. Las tareas comienzan mañana, a las siete los quiero acá. Ahora entregenme los certificados médicos y...

Los tres nos miramos como para ver si cada uno era el que estaba en falta.

Damián respondió:-¿Había que traer certificados? En alumnado no nos dijeron que....

-Oops...en la oficina no avisan nada. No se hagan problema, todos los años lo mismo. Si, para empezar a trabajar en el servixio necesitan un estudio médico....No sé, ,si quieren empezar mañana mismo.....Esteee, bueno, se los puedo extender yo.

-Gracias- contestamos a coro.

-Bueno, desvístanse.

Nos miramos incómodos. No teníamos confianza entre nosotros. Por mi parte, yo ni siquiera tenía vida de club o de vestuarios compartidos. De todas formas obedecimos. En parte. Nos quedamos en calzoncillos.

Svarra, con una sonrisa burlona e inesperada, dijo:-Che, esto es urología, no sé si acuerdan. Acá van a ver pitos hasta el cansancio. Se sacan los calzoncillos de una buena vez, así empezamos.

Sentí un nudo en la garganta y que me trasnpiraban las manos. me sentí siempre tan inseguro del tamaño de mis partes íntimas. No en vano había esquivado toda mi vida los deportes y los vestuarios.

Hacía mucho calor, las altas ventanas estaban abiertas de par. las miré con disimulo, pensando en si alguien podría vernos. la ventana daba al patio del hospital, una construcción muy vieja. Me conformé pensando que el antepecho era bastante alto.

Comenzó con algunas inspecciones de rigor, cuando sin ningún aviso, entraron tres residentes.

-Hola, ¿estos son los chicos nuevos, Carlos?

-Si. Chicos, estos son sus compañeros de cuarto año.

Nos presentamos y nos dimos las manos. Yo me sentí ridículo, con estas formalidades, estando nosotros desnudos.

-¿Pueden creer que en alumnado no les avisaron que trajeran los certificados?

-Siempre lo mismo- dijo uno de ellos. El exámen continuó, con los otros tres residentes presentes. Hacían comentarios entre ellos, los nervios no me permitían entenderlos claramente, pero me daba la impresión de que se burlaban de nosotros.

La puerta volvió a abrirse y entró otro chico.

Svarra nos presentó- Este Luis, residente de quinto año. Blog sobre salud

-Hola a todos. Carlos, te llaman de Dirección Médica.

-¿Problemas?

-Lo de siempre..

-Bueno, no los voy a hacer esperar. Terminá el examén de los chicos. Como de costumbre, los mandaron sin los certificados.

-Andá tranquilo. Chicos, en el consultorio de enfrente está la balanza. pasen así completamos los datos.

Amagamos con vestirnos, pero Luis dijo. -Dejen todo, que ya volvemos.

Cruzamos el pasillo azorados. Alfredo y yo, magros. damían, con su amplio culo pecoso.

En efecto, enfrente estaba la balanza y dos residentes más, también de quinto.

Nos pesaron y uno de ellos dijo.-Bueno, tenemos que hacerles un tacto. pero, ya se, tengo una idea, prueben ustedes mismos, así van practicando como se tiene que sentir una próstata.

Creo que sentí que el mundo se venía sobre mi cabeza. Apenas pude creer lo que no decían, cuando ya estaban envaselinando nuestros dedos.

Damián quiso protestar.

-Si querés, el tacto te lo hace Carlos, cuando vuelva. pero no sé cuanto va a tardar y sin eso no te puedo completar el exámen.

Nos agachamos y dedeamos uno con otro. Tuve el inicio de una erección, pero logré controlarla.

-Bueno, esto es todo. Vayan y vístanse.

Cruzamos corriendo el pasillo y nos agolpamos en la puerta del primer consultorio....que estaba cerrada. Luis y sus compañeros habían salido tras nosotros y cerraros el segundo consultorio, cuando escucharon nuestros gritos.

-¿Qué les pasa?

-Está cerrado- Contestó Alfredo, tartamudeando- Nuestra ropa.....

-Esperen, que voy a preguntar a los enfermeros, quien tiene la llave.

Un profundo rubor me cubrió la cara y el cuerpo. No pasaba nadie por ahí, pero me pregunté cuanto tardaría en aparecer un paciente o una visita, o quien fuera, y nos encontraría desnudos en el pasillo.

Luis volvió triunfal, con la llave en las manos. Abrió y nos abalanzamos adentro.....pero nuestra ropa no estaba ahí.

Alfredo se puso a llorar desconsoladamente.

-Tranquilo, tranquilo...pero si todo.....

La voz atronadora de Svarra se recortó en el ámbito.

-Bueno, me parece que por hoy es suficiente. Bienvenidos a Urología.

Tras el aparecieron los otros los otrso residentes, con latitas de cerveza.

-Esta es una pequeña broma, una novatada, como le decimos. Espero que no se enojen.

Brindamos.

-Ah, algo mas, una foto para el album.-Dos pequeñas cámaras nos sorprendieron con nuestras desnudeces al aire, blandiendo latitas de cerveza.

Y no fueron las únicas que nos sacaron. A lo largo de todo nuestro examen, discretamente, nos habían fotografiado en las poses mas ridiculas. Incluso, durante el tacto rectal.

No conformes, el hermano de Svarra, ingeniero en sistemas, les armó una página de lujo, que ellos difundieron mail a mail. Toda la facultad nos ha visto en pelotas, agachados, ridículos.

Pero estábamos en el servicio en el que queríamos estudiar.

El Autor de este relato fué Rem de Volanges , que lo escribió originalmente para la web https://www.relatoscortos.com/ver.php?ID=5268 (ahora offline)

Relatos cortos humor Hechos Reales Urología

Relatos cortos humor Hechos Reales Urología

Después de dificiles y concienzudos exámenes, de tres años de estudiar sin parar, de conocer fines de semana ni feriados, había acumulado puntaje como para

relatoscortos

es

https://cuentocorto.es/static/images/relatoscortos-relatos-cortos-humor-hechos-reales-urologia-2048-0.jpg

2021-07-18

 

Relatos cortos humor Hechos Reales Urología
Relatos cortos humor Hechos Reales Urología

Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

 

 

Update cookies preferences