Relatos cortos terror Terror General Jason Voorhees...La maldición (III Parte y Final)

 

 

 

...Marcelo y José seguían mirándose fijamente, -“¿eres tú, José?... RESPONDEME” decía Marcelo enfadado apuntándolo con su arma, Marcelo se acercaba sigilosamente hasta Jasón, éste no hacía nada más que mirarlo.

Jasón levantaba su sable dispuesto a atacar a Marcelo, pero éste le dispara una vez en el brazo, Jasón hace caer su sable y con su otra mano le pega en el rostro a Marcelo, en la cual suelta su arma y por accidente apoya su cabeza en el sartén hirviendo, con que estaba cocinando su esposa y se ocasionó heridas por todo su frente. Ante esto y sin poder hacer nada empezó a correr hacia el comedor en donde estaba su señora. Ella empezó a levantarse ante los gritos de Marcelo por el dolor, éste tomo de la mano a María y salieron a la calle. Jasón estaba dispuesto a seguirlos, hasta que él ve una silueta de una mujer anciana saliendo de una habitación, ella le decía-“hijo mío, hijo mío, no te acuerdas de mí...soy tu madre”- Jasón no podía entender que es lo que estaba pasando –“hijo mío, vengo a advertirte que vengas conmigo, acompañame, no quiero estar sola, no quiero perderte de nuevo, hay alguien que te quiere ver muerto” Jasón miraba a lo lejos como Marcelo y su esposa se iban a toda prisa del lugar en su auto.-“no los mires a ellos, tu sabes a quién me refiero...”

 

Marcelo iba a toda velocidad hasta la compañía de su padre, llamaba y llamaba por teléfono, nadie le contestaba. En la compañía estaba don Arturo y Peter tratando igualmente de comunicarse con sus seres queridos –“no hay caso, no hay línea...tendremos que esperar hasta cuando llegue Marcelo y María, tendremos que defender nuestra empresa a toda costa, hasta cuando todo esto acabe...

Marcelo ya estaba en la compañía con los demás, cerraron todas las puertas y ventanas, por ningún motivo iban a permitir ellos de que algo malo le ocurra a esa empresa.-“pero hijo ¿qué te pasó en la frente? ¿por qué tienes esa quemadura?” decía don Arturo –“estuve peleando con José, pero tuve que correr, es muy fuerte” decía Marcelo. Dos adolescentes caminaban por los alrededores, planeaban asaltar la compañía, creían que no había nadie. Estaban preparando sus cosas, sacando las herramientas necesarias para hacerlo, lograron su objetivo y abrieron la puerta, vieron a tres guardias que venían hacia ellos, se sorprenden, sacan sus respectivas armas y comienzan a disparar, hiriendo a uno de ellos, éste cae al suelo inconsciente, después de largo rato de estar disparando uno le dice al otro-“¿qué pasa con nosotros? no podemos contra ellos, los disparos no llegan a destino, esto de proteger a ésta empresa nos ha vuelto vulnerables...¿no...puede ser?...¿quién es ese tipo que está detrás de esos ladrones?¿es muy grande?”. Ese tipo es Jasón, quién estaba viendo toda la balacera, unos de los muchachos estaba robando un automóvil, tratando de abrir un mercedes benz. De reojo vio que alguien tenía un sable – “gracias, esto me servirá” decía el muchacho. Pero se dio cuenta que algo raro pasaba, el otro chico miraba estático aquella persona – “¿qué te pasa? Ayudame a abrir esta cosa” el otro chico no lo escuchaba, hasta que Jasón lo pesca del cuello y lo lanza con fuerza hasta la calle rompiendo un ventanal. “¿quién eres tú imbécil? el otro saca su arma y comienza a disparar, las balas empezaban a incrustarse en el cuerpo de Jasón sin hacerle nada. El chico sacó el sable y comenzó a atacarlo, repentinamente Jasón agarra su sable y se lo quita, le hace un gesto como diciéndole que eso no se hace y le atraviesa el estomago. Los guardias veían horrorizado ante la fuerza de éste, igualmente comienzan a atacarlo, disparándole infinidades de balas sin hacerle daño en absoluto. Don Arturo, Marcelo y los demás empezaban a escuchar gritos desgarradores, en los primeros pisos del edificio- “sin duda es obra de mi hermano” decía Marcelo. –“ahora está en el segundo piso...ahora en el tercero...ahora en el cuarto”. Jasón en cada piso que subía y sí veía gente viva las mataba, arrasaba con todo lo que había en su paso. Pero Jasón no estaba sólo, unas extrañas cadenas que venían de lugares desconocidos le ayudaba, personas que se escapan de las manos de Jasón, estas cadenas salían y atravesaban las pieles de aquellas personas, cosa que enfurecían a éste, ya que eran sus victimas. Los demás seguían escuchando aquellos gritos, cuando Peter le dice a don Arturo –“en pocos minutos más viene un helicóptero que los sacarán de aquí” justo en ese momento aparecía aterrizando en la azotea del edificio – “váyanse rápido, yo me encargaré de proteger esta compañía” – “pero ¿cómo? No puedes hacerlo sólo, te matará en unos segundos” decía don Arturo –“creo que no es el momento para decirle esto, pero yo nací en un lugar donde la violencia era el pan de cada día...nací y me crié así...yo solamente quiero que se vayan, quiero darle dignidad a mi vida”, Marcelo y su padre salían del edificio tal cual como le había dicho Peter, al hacerlo, éste se da vuelta y comienza a esperar a Jasón, quién no tardó en abrir la puerta quebrándola –“vamos a ver de que estas hecho maldito...” Peter se saca su chaqueta, su corbata y su camisa, quedando con el torso desnudo, luciendo sus músculos al engendro. Jasón lanza su sable, pero éste se hace a un lado esquivándolo, luego se lanza en contra de él dándole feroces puñetazos en todo su cuerpo. Marcelo subía al helicóptero, don Arturo miraba a lo lejos la pelea –“tengo un muy mal presentimiento...”. Los golpes de Peter en pequeña medida le hacían daño a Jasón, éste igual le respondía con sus puños golpeándole en el rostro, Peter cae al suelo pero se levanta enfurecido y lo agarra de las piernas levantándolo, lo tira hacia un costado de la sala. Los demás en el helicóptero seguían viendo la pelea, y se asombraban al ver el nivel de pelea de Peter en la cual se igualaba con los de Jasón. De pronto descubrían que de a poco se cerraban las puertas de la compañía sin ningún motivo, luego no podían ver nada de lo que acontecía dentro- “papá, hay una extraña fuerza rondando hace rato por los alrededores...es mejor que nos vamos” decía Marcelo. Estaban a punto de irse cuando esa sala estalla sin ningún motivo. Sorprendidos al ver la escena, se bajan del helicóptero –“PETEEEERRR...” gritaban los dos pero nuevamente alzan su mirada al ver a un extraño ser con clavos y tornillos en su cabeza saliendo entre las llamas, “¿quién...quién eres tú?” decía don Arturo – “pero si soy su querido empleado...Peter...o mejor conocido como PINHEAD, jejejej” . Padre e hijo se miraban sin entender nada de lo que estaba pasando –“hace tiempo que quería ver a los humanos, y por suerte me posesioné de este fuerte cuerpo...ufff, que lucha me has dado Jasón” al decir esto Jasón salía de la sala muerto con cadenas atravesadas por todo su cuerpo, esas cadenas eran guiadas por Pinhead –“¿qué es lo quieres de nosotros?” decía Marcelo “yo no quiero nada de ustedes, insignificantes, les doy una minima oportunidad de que se vayan de aquí” Marcelo y Arturo no lo pensaron dos veces y de un santiamén se subieron al helicóptero para luego irse a toda velocidad del edificio. Blog sobre música Rock

 

En el trayecto, Marcelo y los demás veían como demolían el museo maldito con personas que miraban el acontecimiento. –“oye Esteban mandanos a un lugar muy alejado de aquí por favor,...es más vamonos a Escocia, ahí estaremos seguro” decía el viejo Arturo.

Una vez ya terminada la demolición, varias personas se quedaron por los alrededores, tratando de encontrar algo de valor. –“Miguel, ven a casa ayúdame con la mercadería” decía la mamá de Esteban, un joven quién le llamó mucho la atención una máscara de un ser llamado Michael Myers, varias niños gritaban al encontrar algunos juguetes y se iban felices a sus casas, pero Miguel recoge tal máscara, se sonrie maliciosamente y va en busca de su madre...

Don Arturo, Marcelo y sus esposas ya estaban en una cabaña, propiedad de don Arturo. Estaban cenando, pero sólo faltaba Marcelo, don Arturo decidió ir a buscarlo por los alrededores para que los acompañase. No lo ubicaba por ninguna parte, seguía caminando hasta que lo divisa cerca de un río sentado muy pensativo.-“Marcelo ven a cenar con nosotros, te estamos esperando” decía el viejo Arturo –“no tengo hambre” – decía Marcelo “¿qué te pasa?” – “ese imbecil de Peter...me quitó el puesto” – “pero ¿de que estas hablando? ¿qué puesto?...ya todo pasó a la historia” decia arturo “no todo” Marcelo se levanta del suelo y se da media vuelta. Don Arturo se da cuenta de que la herida en la frente que tenía Marcelo empeoró –“pero, Marcelo tu cara, pero...tú no eres” El viejo Arturo siente su estomago sangrar debido a que varias navajas que estaban pegadas en el guante que llevaba Marcelo le atravesaban su cuerpo mientras gritaba –“¿quién eres? ¿quién eres?” – “jajajajj....no ves que soy tu hijo...jejejej...o mejor dicho soy Freddy...Bienvenido a MI pesadilla.

El Autor de este relato fué Fernando Espinoza , que lo escribió originalmente para la web https://www.relatoscortos.com/ver.php?ID=7723 (ahora offline)

Relatos cortos terror Terror General Jason Voorhees...La maldición (III Parte y Final)

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...Marcelo y José seguían mirándose fijamente, -“¿eres tú, José?... RESPONDEME” decía Marcelo enfadado apuntándolo con su arma, Marcelo se acercaba s

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2020-06-10

 

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